ADVERTENCIA: La información que aquí aparece distinta a la propia de la defensa personal, puede cambiar la concepción que tienes sobre asuntos de verdadera importancia. Si no deseas esto, elige la pastilla azul y fin de la historia. "Bienvenidos al mundo de lo real" (Morfeo. The Matrix)

Plan KALERGI: Destrucción de Europa (de la raza blanca y su cultura)

¿En qué consiste este plan?: Anuncios para educar a las influenciables mujeres blancas, normalizando que se emparejen con negros. El resultado es la desaparición de la raza blanca (¿no te das cuenta, alma de cántaro?) ¿Quieres escuchar a estos inmigrantes traidos por las élites a nuestros paises?: En Youtube, todos los vídeos que encontrarás al respecto, te dirán que son conspiraciones inexistentes:

La PELICULA que NO QUIEREN QUE VEAS ('Sonidos de Libertad')

 A la élite esta que viene destruyendo el mundo y a las personas que lo habitan, y que llevo denunciando en este blog desde 2008...no le está haciendo ninguna gracia que esta película haya salido, contra todo pronóstico, a la luz pública; básicamente porque se dedican a lo que denuncia abiertamente, y basándose en hechos reales:  El secuestro y venta de niños y bebés en un mercado multiBillonario, para en primera instancia, su explotación sexual, y cuando consideran que ya están muy 'usados' por estos pervertidos criminales...su asesinato y descuartizamiento para traficar con sus órganos. Bebés y niños que son sistemáticamente vejados; violados hasta 10 veces al día, por engendros que pagan mucho dinero, entre los que se encuentran bastantes gobernantes de todo el mundo; si, de España también. ¿De qué te crees que se trató el famoso crimen de las niñas de Alcaser...?. Un ritual satánico, donde 3 preadolescentes fueron vejadas hasta unos límites que desgraciadamente he podido conocer, y violadas repetidas veces por todos los asistentes, para ser después quemadas y descuartizadas. Y están involucrados dirigentes socialistas; si, del PSOE este, criminal de mierda...que son convenientemente exculpados y ocultados. 

Al director de la película, un mejicano, se le cerraron todas las puertas....pero no sé si sabes, que Dios, siempre deja una abierta; y esta, le llamó un buen día para apostar por su película. Absolutamente TODAS las productoras, incluida la pederasta DISNEY, le negaron el saludo. Una productora pequeña e independiente, acaba de hacer que sea la película más vista del momento.

Todos los medios y agencias de noticias en manos de la izquierda más rancia, están denostando una película ¡que trata del trafico sexual infantil! intentando sin mucho éxito, que pienses que es una película para conspiranoicos; ya sabes, esos que conocen la verdad...de la buena; aunque en este caso es 'de la mala'.

Bienvenida al mundo de lo real...si quieres, claro. Si no...sigue en tu ignorancia elegida, que ya sabes, los imbéciles defienden que es el secreto de la felicidad.  


Cuando ME ATRACARON EN UN TREN...¡Uffff!

  Hace tiempo, mientras estaba leyendo, me atracaron en un vagón de tren dos indeseables con tantas tachuelas y cadenas colgando como para montar una ferretería y no pedir género en un tiempo.  Por aquel entonces, ya disponía de conocimientos de karate como para haberles hecho meditar sobre sus vidas en la cama de algun hospital, pero no; mi respuesta no tuvo nada que ver con Karate Kid precisamente.  ¿Por qué? por la sencilla razón de que en las clases, NO PRACTICAS las técnicas HACIENDO DAÑO a tu OPONENTE, sino todo lo contrario: con mucho respeto y con mucho cuidado de no lesionarle (básicamente porque se le acabaría el negocio a la escuela)... y por lo tanto, inconscientemente aprendes a ejecutarlas de una forma 'impropia' y nada real .
Y eso es lo que me 'salió' del alma en aquel momento cuando quise defenderme de aquella agresión: mucho CUIDADO y sobretodo: RESPETO, contra quienes me estaban amenazando; vaya jugada. Yo sabía que algo no estaba funcionando en mi, pero ¡¡no podía hacer nada para evitarlo!!

  
Volviendo al atraco... Estos especímenes, bastante mayores que yo, entraron en el vagón en el que me encontraba. D
espués de realizar el escandaloso numerito de  'montar' salvajemente a caballo sobre los respaldos de dos de los asientos, pegando todo tipo de gritos, amedrentando al poco personal presente (menudos y de origen chino) que pareció querer introducirse en lo más profundo de la gomaespuma enfundada de sus asientos, y cuando lo consideraron oportuno, se bajaron de sus montas y al pasar por delante de mi al dirigirse al vestíbulo, uno le dijo al otro algo al oído (enseguida me di cuenta de la posible jugada, pero no llegué a creerla realmente; era de noche; era el último tren). De repente, salieron de ese vestíbulo, entraron en mi zona y se sentaron, uno en frente de mi, y otro a mi lado, impidiéndome la salida.

     El que estaba enfrente pronunció las palabras mágicas: "Dame todo el dinero que tengas". Yo, que no quería creer que lo que me estaba pasando era real...decidí, con bastante sangre fría y sin siquiera mirarles, seguir leyendo, obviando su presencia. Ante mi nula atención a su exigencia, el lastimado ego de este elemento le hizo repetirme esa su mejor frase algo más alterado si cabe..." Te he dicho que me des todo el dinero que tengas"
Fue en ese momento, y desde mi calma elegida (atenta a esto: siempre desde la calma mental), cuando finalmente decidí salir de la historia que estaba leyendo, para tomar cartas en la real que me estaba sucediendo.

  Ante su maleducada insistencia, pensé que había llegado el momento de poner en práctica mis 'letales' conocimientos marciales con ellos.  No intenté entablar una conversación con estos amables y mal vestidos desconocidos para hacerles desistir de su intención. Mi reacción fue algo diferente;  y fue rápida; muy rápida... y sorpresiva; muy sorpresiva; incluso, créeme, para mi.

  Pasé en décimas de segundo, de la más absoluta tranquilidad, como si estuviese leyendo en el salón de mi casa, y como ya he dicho sin mirarle a los ojos, a agarrar su cuello con una sola mano y con toda mi fuerza (que como ya sabes, en esos casos es muy superior, debido al chute de adrenalina y demás hormonas que fabrica nuestro cerebro en una situación de peligro y riesgo para nuestra vida), ahora sí, apretando mi mandíbula, y taladrándole los ojos con los míos.

 Debí apretar tanto su garganta, mientras le clavaba las uñas en su parte más posterior a la que podían llegar mis largos dedos... que además de quedarse sin palabras (de la emoción, supongo), el tono de la piel de su cara se fue poniendo azul;  de verdad, no es una exageración: azulado-morado...y a medida que nos iba levantando a mi y a él del asiento, le dije sin soltarle, con  sobrada furia y los dientes apretados:
-"¡¡¡ ¿PERO TÚ QUIEN TE HAS CREÍDO QUE ERES, DESGRACIADO?!!! "


  
Yo realmente no me dedico profesionalmente a ser víctima de atracos, y menos aún a responder a los agresores con alguna frase sacada de alguna película,  así que, no tenía establecido un protocolo para tales casos, y no sabía muy bien qué hacer. Esperaba que fluyese alguna técnica de defensa personal, tantas veces practicada en las clases...¡pero no! Después de incorporarme e incorporarle (íbamos junto en esto) y sin soltarle el cuello ....¿¿¿Qué crees que es lo que hice???.¿¿¿Cuál fue el 'golpe secreto del 'samurái' que sólo a los alumnos más avanzados les es desvelado, no sin antes haber demostrado su tesón y disciplina diaria y bla bla bla, bla bla bla ...??? Pues, sin soltarle del cuello con la mano izquierda, y una vez estábamos de pie, le empecé a PROPINAR con toda mi fuerza, tal serie de bofetadas con la derecha, de un lado al otro, que me duele la mano sólo de recordarlo, Y QUE POR NO SABER QUÉ  HACER A CONTINUACIÓN, para no darles tiempo a que reaccionasen,  mientras iba pensando en qué hacer después, no se me ocurrió otra cosa que SEGUIR repitiendo la secuencia UNA Y OTRA VEZ (ésta era: bofetada y revés de vuelta, y vuelta a empezar) ... y antes de que el cabrón este recuperase el aliento, me volví rápidamente hacia el ferretero que se había sentado a mi lado, y... le endosé la misma secuencia de fotogramas que había dado resultado con su 'jefe'. Luego, como seguía sin ocurrírseme nada más que hacer...volví a ocuparme del primero antes de que se recuperase del atontamiento. Y bueno, ahí les ves, gracias a mi duda de qué hacer después,  a los mafiosos del tren de cercanías...en el suelo...KO's (Knocked out)...o lo que es lo mismo:  f u n c i o n ó;  no de la manera que hubiese imaginado... pero funcionó, que es de lo qué se trata en cualquier acción de defensa personal.


En otras palabras, que todos los conocimientos marciales técnicos que había adquirido durante años... no salieron a escena, y se quedaron en la trastienda ... no sé por qué; por no hacerles daño, por los nervios, por falta de tiempo para pensar en la técnica adecuada, puede que porque  estaba sentado, o por muchos otros motivos. Y eso me dio que pensar.  Menos mal que bastó con una ración y media de tortas 'de la casa' para dar de comer al hambriento, que como soy católico, es algo que intento cumplir a rajatabla siempre que se presenta la ocasión.


Así que... ¿Por qué no una o varias bofetadas bien dadas, como un arma más a tener en cuenta en nuestro particular arsenal de defensa personal? Ya lo sabes...
 Y por favor: no tengas miedo a hacerle daño alguno a tu agresor (yo al principio lo tenía y no quería lastimarlos en forma alguna) ...porque él: YA TE LO ESTÁ HACIENDO, Y SI NO REACCIONAS ... el daño que puedes recibir de él/ellos será siempre mayor que el que puedas producir al repeler su agresión.

...

(En el momento de la redacción de esta entrada del blog, tenía 18 años y un aspecto real de 13 (la genética en mi familia es espectacular)... y  no conocía el por qué no pude recordar ninguna técnica aprendida. Es un 'programa' de nuestro cerebro que he explicado en la barra lateral en mi mensaje de bienvenida y que aparece descrito también en otra entrada).


La rapidez, los reflejos y sobre todo, la claridad y agilidad mental...son más importantes que el método concreto de defensa que vayas a emplear. El estar alerta, suele ser muchas veces suficiente (quédate, por favor, con esto, también). Suficiente para sorprender al que te quiere sorprender, precisamente porque cree que tú no estás pensando en nada de eso...y acaba siendo él, el 'invitado' de honor...a la fiesta sorpresa que, amablemente, te había preparado.
Estos dos delincuentes, pringados, nunca pensaron que una persona de bien, un adolescente con cara de niño bueno...iba a reaccionar así. Ni ellos lo pensaron...ni, créeme, yo tampoco.

(Esto que vas a leer a continuación, lo escribo mucho tiempo después; muchos años después; hasta ahora no había querido contar toda la experiencia, para animarte a enfrentarte en una situación desfavorable, antes que rendirte, como suele pasar, por miedo. Pero quiero continuar hoy con lo que pasó después, porque creo que es más importante que lo que acabas de leer.

 Si hubiese pensado en la posibilidad que voy a relatar ahora - en el juego del ajedrez, y en cada partida en concreto, hay que pensar en todas las posibles jugadas -tuyas y del adversario- antes de mover -, por muy disparatadas que te parezcan... seguramente les habría dado el dinero que me pedían. Pero en aquel momento olvidé un detalle; un sólo detalle que me podía haber costado la vida. Pero me pudo mi inexperiencia, juventud, y mi decisión vital de masacrar a los que abusan de los demás por sistema; sea de mi o de cualquiera. Es más, te voy a contar un secreto que no les conté a los atracadores: en el momento de su altruista acción, NO LLEVABA UNA SOLA MONEDA ENCIMA, ya que había gastado lo que llevaba horas antes. Se lo podía haber dicho...y fin de la historia.  Mi reacción fue únicamente una cuestión de honor; una lección para los indeseables; un aviso a maleantes, de que ya no lo van a seguir teniendo tan fácil. Para que se lo piensen dos veces, antes de meterse con la gente de bien. Hoy me alegro de todo, aunque fui un inconsciente. Pero desde arriba, me protegen. Siempre lo han hecho.
Aún así, ya sabes: "el cementerio...esta lleno...de valientes", así que...tú misma).

...

Pero ¡cuidado! ¿Qué pasó acto seguido en ese vagón...? Pasó que esa gente se subió al tren, pero no iban solos, sino cobijados dentro de su banda de indeseables; dentro de su piara de cerdos;  banda, que apenas unos minutos antes,  había visto desde el tren, cuando se subieron en un vagón lejano al mío, en la estación de Recoletos, en Madrid; dato importante que olvidé, debido a que el cerebro, en situación de supervivencia, simplemente... ACTÚA. Y pasó... que, con los dos delincuentes en el suelo... se abrió la puerta que comunicaba mi vagón con el otro y apareció el resto de la manada de la película 'la Naranja Mecánica'. Me quedé blanco; se me secaron de repente la boca y la garganta; todavía lo recuerdo. El tren estaba en marcha, no había escapatoria. Comprendí en ese momento, que había llegado mi día. 

(Te voy a pedir un favor, porque aunque el tono de esta entrada está siendo sarcástico porque estoy, evidentemente, con vida (año 2023), esto que te cuento ya no va en broma...) 


De repente vi aparecer al monstruo ese que no cabía por la puerta (tuvo que agachar la cabeza para pasar por esta y acceder al vagón donde me encontraba); debía ser el líder de esa piara de cerdos. Vi aparecer a esa 'cosa', a esa masa informe con tachuelas, y a todo su séquito detrás, observando a sus colegas en el suelo del vagón, preguntando qué había pasado, a los delgados y apocados chinos que se encontraban más cerca de él, al lado de la puerta, totalmente 'incrustados' en sus asientos sin decir esta boca es mía,  y a los que miró antes que a mi. Los chinos se hicieron los suecos (sí, sé que esto te vuelve a colocar en ese sarcasmo del que te he querido sacar, pero es que no lo puedo evitar...), encogiéndose de hombros, mirándoles con sus caras descompuestas de terror y sumisión.  Así que la ecuación, incluso para ese evidente cerebro de mosquito, sólo tenía una incógnita: ¿quién?...y una solución: el chaval del fondo: yo. Fin de la partida. 
Creía que había ganado...pero con esa jugada no conté. Hoy, con mis estupendas dotes de persuasión, tranquilamente le hubiese hecho creer a la cosa esa, que el agresor de sus pobres amigos, se había marchado hacía tiempo de ahí (¿esa es buena, eeh?). Pero en aquel momento, no tenía esa experiencia vital, así que, continúo con lo que sucedió...

Nos separaban unos diez metros; sin perder un segundo, salté sin pensarlo hacia el vestíbulo de entrada y salida de viajeros que tenía a mis espaldas. Pero no podía salir; el tren como te he dicho, estaba en marcha. Nunca he querido esfumarme o desvanecerme de ningún sitio como de aquel vagón que tantas otras veces me había traído y llevado sin problemas. Nunca tanta impotencia. No tenía salida y me iban a destrozar.

Faltaban diez segundos para que me diesen caza como a un ratón en una bañera con agua...
Nueve, ocho... y las consecuencias iban a ser fatales.
Siete, seis...y mi mente no podía encontrar una solución al problema que tenía en frente. No podía...porque no existía; y lo sabía; era perfectamente consciente. Se acercaban. Estaban en frente.  Pensé primero en dialogar. Rápido comprendí que con estos tipos, y dos de ellos en el suelo, no era la mejor opción, así que sólo me quedaba una:  Volver a repartir pizzas con pepperoni, pero esta vez, sabía que no iba a tener para todos.
Se me habían escapado dos jugadas posibles: que eran parte de un grupo...y que estaba encerrado en un tren.

Dos...uno...

¡El tren se detuvo y se abrieron las puertas!¿Recuerdas que había dicho que formaba parte de un club...?
Había llegado a la estación de Atocha. Bajé dándole gracias, como pocas veces en mi vida hasta aquel momento. Supongo que ya sabrás a quien, ¿verdad? Claro, al fundador de mi club.

Era casi medianoche cuando salté a ese andén. Fui el único que lo hizo en esa estación, fantasma a esas horas.  Miré rápido a uno y otro lado para comprobar que ningún indeseable se bajaba. Se cerraron las puertas. El tren partió de nuevo hacia no sabía dónde ni me importaba.
 Mientras caminaba, cual cowboy victorioso en un solitario plano final de película del oeste, observaba de reojo partir al tren, a estos indeseables mirándome con ganas, apoyando sus sucias caras y antebrazos, en los sucios cristales .

Sonreí eufórico, como pocas veces.
Creo que nunca me habías regalado algo así.
Gracias...Amigo.


HISTORIADORES SUDAMERICANOS DESTRUYEN la INVENTADA LEYENDA NEGRA ... sobre ESPAÑA

Historia creada por los europeos, que nos tenían y tienen mucha envídia, y con la que han sido educados los propios centro y sudamericanos. Es hora de despertar a los engañados...

Estáis siendo violadas, SIN VIOLENCIA, con vuestra SUMISIÓN involuntaria


Y después... no vas a recordar nada. No aceptes una copa de un desconocido (o de alguien que conozcas pero que quiera abusar de ti, y no lo intuyes).
Esto te puede pasar, no sólo aceptando esa bebida...
¡Espabila! Estás a tiempo...

En España se produce una VIOLACIÓN cada 4 horas (Aumentan los secuestros de niñas, por moromierdas ilegales)

Lamento decirte, que en 2023, gracias a las oleadas de inmigrantes ILEGALES traidos y subvencionados por el gobierno del PSOE...esta estadística !se ha MULTIPLICADO POR CUATRO! Y según dice la policía, están secuestrando a mujeres jóvenes y niñas, marroquíes que las introducen en una furgoneta. Espabila, maja! y deja de mirar tanto el móvil, porque tú no los ves...pero ellos, te están VIGILANDO

La mejor ARMA: TU VOZ

¿Y qué tiene que ver la voz con la defensa personal? -pensarás.
Bien; sigue leyendo porque estás a punto de descubrir una de las técnicas más importantes y efectivas para tu mejor defensa...

Anoche estuve allí; en la Plaza de Tirso de Molina en Madrid, en el Teatro Nuevo Apolo...disfrutando del espectáculo de Michael Jackson, 'FOREVER KING OF POP': fascinante, sin palabras...gracias a todos los que lo habéis hecho posible.

Y caminando por esa castiza plaza, recordé con melancolía aquel episodio en el que empecé a 'mojarme' en esto de no mirar hacia otro lado cuando alguien necesita ayuda en la calle. Anoche, volví a vivir lo que pasó en ese lugar tan especial de mi ciudad... hace ya bastantes años...

En este blog hay ya más de 140 entradas, y en muy pocas he reflejado mis experiencias personales en este peculiar campo de la defensa personal, y son unas cuantas, créeme. Iré haciéndolo...y para muestra, un botón:

Aquél día en cuestión, me entretenía observando a las personas que subían y bajaban por la escalera de esa parada de metro mientras esperaba a una persona: a la que por aquel entonces fue mi novia; mi primera novia...ambos estudiábamos Turismo en el que fue uno de los palacios de los duques de Alba, muy cerca de ahí.

La boca de aquel invento se 'tragaba y escupía' personas continuamente, como si de una máquina expendedora se tratase. Me encontraba algo retirado. Tenía dieciocho años, pero mi aspecto físico era el de un adolescente de apenas trece primaveras (la genética de mi familia es espectacular ;-).

Una entrañable pareja de ancianas, encorvadas ya por la edad, de luto riguroso con sendos bolsos negros colgando de sus brazos...se ayudaban la una a la otra, apoyándose una de ellas en la barandilla, a subir la interminable escalera hasta la calle, peldaño a peldaño.
Recuerdo cómo mentalmente las empujaba con toda mi energía; como si ésta les fuese a ayudar de algún modo a terminar con ese interminable suplicio.  Era mi buena obra del día, ¡qué decepción de persona!: la mía; de no molestarme en ir hasta ahí para ayudarlas; creí que se habrían molestado de alguna manera.

Cada peldaño que subían era todo un acontecimiento para ellas... y para los que pudiesen estar mirando. Cada poco debían descansar para proseguir con su 'misión'.

Un hombre se acercó apresurado para ayudarlas, y pensé: ¡Qué bien; todavía existe gente con corazón, que hace algo más de lo que yo estaba haciendo!. ¡Ojalá nunca desaparezcan!...¡Ojalá yo fuese como él...! Me prometí a mí mismo que la próxima vez, no me iba a limitar a ayudar con mi pensamiento, si no también con mi cuerpo.

Me quedé observando cómo esta bondadosa persona se apresuró a ir a su encuentro, como el peor de los castigos a mi indiferencia, por no haber recorrido unos escasos metros para hacer lo que él estaba haciendo. 
Con algo de extrañeza, observé cómo este se colocó para ayudarlas; no a su lado, si no enfrente de ellas, impidiéndoles seguir avanzando.

Miré a los alrededores y lo vi rápido: era el cabecilla de un grupo de delincuentes que habían hecho de esta plaza su territorio; el más chulo del grupo de los dueños de todo aquello (por aquel entonces, ésta era una plaza bastante más degradada de como la conocemos hoy).

Y lo que estaba pasando no era otra cosa, que las estaba intimidando, asustando...atracando silenciosamente, ahí, delante de todo el mundo, pero sin que se notase en absoluto; sin levantar sospechas...¡se me heló la sangre!

Sabía que yo no podía hacer nada; era apenas un adolescente, sin un cuerpo ni fuerza que me respaldase, y sin las narices que hay que tener para esas cosas. Giré la cabeza impotente, a un lado y a otro buscando alguna figura de autoridad a la que pedir ayuda (jaja, me río de la autoridad cuando es necesaria; ahora, cuando no lo es, ya verás como están ahí para tocarte las pelotas un poco...); pero allí no había ninguna, mas que la que aquellos tipos parecían estar acostumbrados a imponer al resto.

Me dije a mi mismo: -"Si no vuelves a mirar, no va a pasar nada; será otro atraco más en esta ciudad y ya está; además, nadie se ha dado cuenta; mira hacia otro lado y en breve todo habrá pasado" (nuestro amigo tenía algo así como el doble de edad que yo, y una vestimenta, que ni en una del oeste...)

"¡¡¡-Tienes que hacer algo!!!, me dijo el Grillo - si, si...el de Pinocho. Yo estaba clavado al suelo y no podía ni respirar.

"-ESCUCHA: ¡¡¡ HAZ ALGO PRONTO, Y HAZLO YA !!!"

Y yo, que sabía que no tenía ni los 'huesos' ni los músculos lo suficientemente desarrollados como para imponer siquiera a una mosca, y que podía pasar fácilmente por uno de los protagonistas de 'Los Niños del Coro'...no me lo pensé dos veces y me puse a caminar hacia el escenario del atraco.
A cada paso que daba, me comenzaba a temblar una parte nueva del cuerpo.
Recuerdo la sensación de caminar hacia ese sitio, sin la verdadera intención de llegar nunca al destino,
porque veía cada vez más cerca la hora de recibir mi primera paliza en la calle, o seguramente más.

- "¡¡¡ APRIETA EL PASO; NO LLEGAS !!!"
- "¡¡¡CÁLLATE GRILLO, que no me dejas pensar... !!!"

Iba caminando muy rápido; no corría para no llamar la atención de nuestro amigo. Y mientras me acercaba, mi pensamiento iba improvisando a toda prisa, las posibles actuaciones:

Primero pensé en ponerme al lado de las señoras, no sé, como si de un acto solidario se tratase: "Si las atracas a ellas, me vas a tener que atracar a mi también". Vamos, que se iba a poner las botas.

En las siguientes zancadas se me ocurrió la que creí mi mejor jugada; la había visto en alguna película: con dos bien puestos, iba a negociar con el atracador un intercambio de rehenes: yo, por ellas; yo le daba el dinero que tenía y él las dejaba marchar. ¡Pero que retrasado eres!.

 Estaba a punto de llegar a destino para recibir mi premio, por meterme donde no me habían llamado.

La última zancada me metió dentro del campo de visión del amigo; de su campo de visión...y de su zona de 'reparto'. Me coloqué al lado de ellas... frente a él....

¡¡¡JOODEERRR!!! La sangre, que ya se me había licuado con el esfuerzo y el estrés de la caminata, se me volvió a congelar de nuevo de golpe. ¡¡¡Qué cara tenía el tipo ese!!! Era como el malo de la película 'Ghost' ¿te acuerdas? ese que apuñala y mata al principio al protagonista...
Si la cara es el espejo del alma...este tipo, directamente no la tenía. No la tenía, y me la iba a arrancar a mi, por subir a su escenario a fastidiar su función.

Las dos únicas muecas que este personaje de las peores pesadillas de cualquiera realizó, fueron: una, de asombro; no se creía que un niño, que apenas tenía dos mandobles, estuviese ahí, interrumpiendo al dueño y señor de todo aquello en el preciso momento de la recaudación de impuestos. Y la segunda de: "majete...te voy a rajar de arriba a abajo".

Como se me congeló la sangre, también se me congeló el cerebro, y por lo tanto, mi capacidad de pensar, mis intenciones y mis atributos de adolescente.

Y ahí estaba yo: el débil dando la cara por el más débil.

Con todo congelado todavía -hasta la respiración-, olvidé mis intenciones del camino y decidí hacer conmigo lo que hacia por las mañanas con el café: meterme en el microondas y darle al botón de máxima potencia (a día de hoy, no tengo microondas; es bastante malo para la salud).
Recuerdo que lo primero que se me descongeló fue el brazo derecho...

Lo levanté rápido extendido a la altura de mi pecho, abriendo la palma de la mano ligeramente inclinada hacia delante, enseñando mis todavía tiesos cinco dedos bien separados, vamos, como Neo en Matrix parando las famosas balas (pasarían diez años para que se estrenase la película)...

(Menos mal que no estaba sólo ante el peligro...¿ya no te acuerdas...?)

- "¡¡¿Y ahora qué, Grillo ? ¿¿¿qué hago AHORA...???!"

- "¡¡¡ DI ALGO, HOMBRE; ALGO; LO QUE SE TE OCURRA...!!! ...

 ¡¡¡YA SÉ!!!:

¡¿TE ACUERDAS COMO LE PARÓ LOS PIES TU PADRE, EN EL PASEO MARÍTIMO DE LAS PALMAS DE GRAN CANARIA, AQUELLA SOLITARIA NOCHE... A AQUEL BORRACHO VESTIDO DE CAPITÁN DE BARCO, CUANDO ERAS PEQUEÑO Y SE ACERCÓ A TU MADRE CON GANAS DE MOLESTARLA...???! ¿¿¿TE ACUERDAS LO QUE LE DIJO???..... 

      ¡¡ P U E S    D I L O !!

Y así, con la única compañía de mi brazo, y poniendo una voz del hombre que todavía no era...solté de golpe aquellas dos palabras mágicas que el héroe de mi padre dijo (gritó) aquella noche:

- " ¡¡¡ VALE... YA !!! "


Nuestro malote, no creyendo todavía cómo el pequeño saltamontes le estaba dando una orden con tanta contundencia...y debiendo ver que, dentro de la inconsciencia típica de adolescente pudiera ser capaz de todo si se le ocurría seguir con lo que estaba haciendo...

...Se excusó; ¡¡el matón de barrio...SE EXCUSÓ!! Me dijo, cual alumno al que pilla el profesor tirando una tiza en clase: "-¡Si no las estoy haciendo nada...!"

Sin dejarle terminar su excusa de mierda-persona, volví a repetir mis palabras apuntándole con el dedo índice como ET señalaba su planeta, esta vez sí, con una voz de ultratumba que me asustó hasta a mi mismo, y una mirada de FURIA capaz ahora de TODO (y cuando digo de todo...me refiero a todo):

- " ¡¡¡  H E - D I C H O - Q U E - V A L E - Y A !!! "


Yo, de verdad, no me creía lo que estaba sucediendo conmigo mismo; una especie de transformación, una mutación en mi cadena de ADN.

Metió su rabo entre las piernas, e incrédulo por lo que acababa de pasar, se apartó dirigiéndose de nuevo a su manada de monos, asombrados colegas drogadictos, que sin parar de ver la acción que acababan de presenciar, no se podían creer, que el macho-alfa al que todos veneraban, había dejado de serlo en favor del nuevo sheriff del barrio.

Recuerdo la escena como la de un 'predicador'. Y aunque todavía me latía el corazón como si fuera a reventar, he de reconocer que aquello me gustó; me enganchó de alguna forma: la justicia; esa que solo vas a ver en las películas de superhéroes, no en un tribunal corrompido como los que tenemos. El bien...contra el mal; vamos, lo de siempre...

Desde aquél día, y vistas mis evidentes carencias, decidí adelantarme a mi normal desarrollo físico que estaba por llegar, y preparar mi cuerpo, pero sobretodo, mi mente, lo mejor posible, para las que seguro iban a ser las próximas aventuras de KICK-ASS (hace poco he visto la película; si no la has visto y quieres saber de lo que estoy hablando...te animo a que lo hagas).

Hoy ya tengo todo más o menos a punto -más o menos - para salir airoso de más episodios de esta película que parece no querer acabar nunca.
Ya no predico; no trato de hacerle ver al malo que no está bien lo que hace y debería dejar de hacerlo; por tratarlo en una ocasión ...¡recibí un puñetazo en la boca!... que realmente no me hizo daño...más que en la moral; y me 'dolió' bastante; ver como hay personas que no quieren arreglar nada y sólo buscan la violencia y el abuso contra otros, intentando hacer daño sin más, como vía de escape a su frustrada vida.

Me hizo el suficiente daño, como para que en adelante ya no me molestase en preguntar qué es lo que iban a tomar los 'señores'.  Desde entonces me dedico al reparto a domicilio...de comida rápida; muy rápida; cuanto más rápida...mejor;  porque si no, se enfría, y los clientes se enfadan y devuelven el pedido.

Todo esto que has leído no es parte de ninguna historia de ficción; es un pequeño episodio de mi vida en lo que se refiere a la defensa personal. No es el mejor, es sólo uno especial que pasó... un día soleado... en aquella plaza de Tirso de Molina.

Lo aprendí aquel día:

la VOZ es un arma muy eficaz, un 'interruptor' que no sólo va a 'desconectar', a frenar momentáneamente la acción del atacante, si no que le va a intimidar.  Y en lo que a ti respecta,  va a 'encender', a activar tu furia interior, desencadenando una serie de reacciones neuroquímicas y sus consecuentes físicas, para las que tu cuerpo está naturalmente programado en caso de cualquier emergencia que ponga en peligro tu vida o la de los tuyos, 'inyectando' en tu torrente sanguíneo, un cóctel de hormonas que se fabrican cuando el cerebro entiende que tu vida está en peligro: adrenalina, dopamina, serotonina y otras 'inas' que te van a convertir en la bestia que todos llevamos dentro (no te asustes; que ya lo va a hacer él), y en estos casos va a ser tu mejor aliado.
Además, tu voz va a poner en alerta a las personas que, estando más cerca o más lejos, te van a poder ayudar. Así que, grita, insulta y si esto no es suficiente: corre...o sacude a tu agresor.
 Y si no sabes hacer alguna de la dos cosas...aprende.

¡Ojo!, aquí estoy trivializando un poco y contando un hecho que se quedó en anécdota, pero todo esto...es peligroso, hay que entender la natural cobardía de las personas en estas situaciones, que no obedece a otra cosa que al más básico de sus instintos: el de supervivencia y preservación de su propio 'yo', frente al riesgo de la posible pérdida de vida o integridad de otro humano.

Te dejo con unas imágenes que grabó alguien del espectáculo. Estaba prohibido hacerlo así que no podía ver por la cámara lo que estaba grabando y por eso las imágenes no son de buena calidad. ¡Qué bien lo pasamos!

¿Y si ahora te digo que Michael Jackson no está muerto...y que todo ha sido un espectacular montaje que todavía sigue? ¿que el supuesto médico que se dice le trataba, no es más que otro actor en esta estupenda película (de hecho, es actor en su vida real)...?

Investiga, investiga...pero sobretodo...

¡Cuidate!



¡Cuídate de una pareja ASÍ!...si no lo eres tú, claro